"Aquellos que vivieron amándose en esta tierra, apagan ahora sus voces pues tú y yo sabemos...
...Que los monstruos más horribles habitan en nuestro verdadero corazón..."
Resurgir con el impío deseo de destruir lo sagrado, el anhelo del destino marca latigazos de amargura y el propósito es alimentado por viejas venganzas
El lugar está cerca, las vendas son retiradas de los ojos, ancianos espectros quitan las cadenas y la voz asfixiante por fin susurra en las cenizas del alma:
"Los amantes deben morir" -Almas oscurecidas que rinden culto al amor, actos ofensivos para el caos-
Através de estos salones, el corredor donde la luz de antorchas danzan e iluminan el acero -Brimstone Eagle resuena- ¿Sientes el olor de una masacre? aquí, a la alcoba de los únicos habitantes de este castillo ennegrecido por la lujuria vampírica de la juventud eterna.
Tras velos se oculta la maldad, tras velos se oculta el deseo, tras estos velos soy víctima de mórbidas visiones...
Veo cuerpos de preciosas mujeres colgadas por los tobillos... jóvenes... degolladas... provocando una enrojecida lluvia sobre la desnudez de la mujer que he venido a asesinar. Intentarás confundirme con esos hermosos ojos...
En el siguiente parpadeo atravesaré su seno -siendo desviado de la sosegada fémina- mientras las chispas bañan a una segunda silueta, ha sido el sable de este hombre el que interrumpió el llamado de la muerte...
-Soldado, vas a morir- rompe el silencio.
Su rostro es sereno... mientras cruzamos armas bajo la tenue luz de luna.
Las estocadas de ambos son intensamente mortíferas, los sonidos que produce el acero al encontrarse crean una sinfonía de estruendos de dignidad. El duelo se desplaza, devastando todo a su paso... columnas , puertas y muros no resisten los embates, hemos llegado al salón del trono, de pronto ya no puedo oír nada.
Viejas cicatrices sobre los harapos de mi armadura se resquebrajan, el Águila ha quebrado el sable y el cuerpo de mi enemigo se desploma... La sentencia está por ser ejecutada!!!
El filo de Brimstone Eagle cae pesado sobre su corazón, ella corre hacia aquel que se ahoga en un manantial de sangre, entonces atestiguo el beso sobre labios pálidos y moribundos... palabras agonizantes. -En mi corazón mantengo cautivo al fantasma de la culpa, con mi espíritu mi amor seguirá viviendo, pero en tus labios dejaré el último beso de mi cuerpo mortal...-

Ella lo despide con una triste mirada, consciente del deseo mortal.
Al ver los cuerpos empapados de la tibia esencia vital, vagas memorias inundan mi mente... El recuerdo de mi propia mujer ha mermado mi concentración y mi arma ha caído de mis manos en esta laguna escarlata... pero un discreto destello metálico hace volver mi mente, lo siguiente es el rostro de la mujer, está salpicado por mi sangre, mi mano derecha ha sido atravesada por los añicos del sable enemigo, salvando el pellejo.
Hay otra vida que extinguir, con mi mano herida sostengo un mechón de sus atezados cabellos, con la otra los restos del sable contra su perfecto cuello, "Eterna noche lleva mi alma por la senda del que adoro. Te agradezco, Soldado, por enseñarme el camino. Las almas gemelas nunca morirán..."
He quedado solo en esta sombría escena, las lóbregas fuerzas del mundo muestran su regocijo engulliendo el castillo en un poderoso terremoto, el caos ha sido restaurado...
Me alejo del lugar envuelto en heridas mortales, mientras blanca nieve oculta lentamente la iniquidad y el amor de dos seres cuya cuna de pasiones será recordada solo en mi eterna pesadilla llamada existir.